Árbol de Navidad: ¿natural o artificial?

Árbol de Navidad: ¿natural o artificial?

¿Se aproximan las fiestas y sigues sin árbol? Que las dudas a la hora de elegir entre uno natural o artificial no te dejen sin árbol de Navidad. Te ayudamos a eliminar las dudas.

 

Los árboles naturales son purificadores del aire

Los abetos captan el CO2 de la atmósfera en su crecimiento, almacenan el carbono y devuelven oxígeno. Por lo que tener un árbol de Navidad natural es una buena manera de garantizarse una mejor calidad de aire en casa. Además, su aroma resulta muy agradable.

 

1. Son ecológicos y sostenibles

La mayoría de los árboles de Navidad proceden de producciones controladas y dedicadas a eso, a ser abetos de Navidad. Donde queda el hueco del árbol vendido otro será plantado. Es decir, con la compra de un árbol de Navidad natural no se está contribuyendo a deforestar el bosque, sino todo lo contrario.

 

2. Los árboles de Navidad pueden replantarse

Lo ideal es en el jardín, ya que son árboles de crecimiento rápido. Si no tienes esta posibilidad, puedes llevarlo a los servicios de recogida que suelen tener los ayuntamientos. Los ejemplares más fuertes serán trasplantados en jardines y parques públicos.

 

3. Pueden reutilizarse como compost

Los árboles que no sobreviven, pueden llevarse a los puntos de recogida que habilitan los ayuntamientos tras las fiestas de Navidad para triturarlos y convertirlos en compost y abono para nuevos árboles.

 

4. El mismo precio que uno de artificial

Si el precio era una de las razones por las que optar por un árbol de Navidad artificial, debes saber que, los precios son muy similares y que las variaciones dependerán de las calidades y de las especies, ya que hay algunas más caras que otras.

 

5. Precisan cuidados

Un árbol natural es un ser vivo y cómo tal será necesario un mínimo mantenimiento: regarlo un par de veces a la semana si el ambiente es muy caluroso, mantenerlo alejado de los radiadores o fuentes de calor, ventilar la estancia a diario... Además, será necesario barrer casi a diario porque es habitual que pierdan hojas.

 

Los árboles artificiales, casi a la carta

Verdes, nevados, blancos, rojos... Las posibilidades cromáticas que ofrece un árbol artificial no las ofrece uno de natural. Incluso se pueden comprar árboles con la decoración y las luces incorporadas. Además, están disponibles en diferentes alturas, desde las opciones minis de unos 60 cm hasta los 300 cm.

 

1. Sin mantenimiento

Con un árbol de Navidad artificial olvídate de regar, de barrer las hojas y de estar pendiente de si la calefacción puede estropearlo y no llegar vivo hasta la noche de reyes.

 

2. Se pueden reutilizar

Lo habitual es aprovechar el mismo árbol de Navidad durante varios años. De hecho, si el árbol es de calidad, puede durar en buen estado mucho tiempo. 

 

3. Son fáciles de guardar

Es una ventaja que va unida a la anterior. Y es que si vas a usarlo el próximo año, deberás previamente guardarlo en su caja. Los árboles de hoy en día no solo son facilísimos de montar y desmontar, sino que guardados ocupan muy poco espacio. Esto también es una ventaja a la hora de comprarlos, ya que caben sin problemas en el maletero del coche, cosa que no ocurre en muchos casos con los árboles naturales.

 

4. No son sostenibles

Los árboles artificiales están fabricados de plástico y derivados del petróleo, que son altamente contaminantes. Tanto en su fabricación como en su eliminación emiten CO2.

 

5. No se pueden reciclar

Una vez termina su vida útil, no se puede hacer nada con los árboles artificiales (a parte de tirarlos en el contenedor adecuado) y acaban convirtiéndose en desechos de PVC y otras sustancias que tardan siglos o milenios en degradarse.

 

Cuesta imaginarse una Navidad sin árbol, con sus adornos, luces y coronado por la estrella. Ha llovido mucho desde entonces, y ahora el árbol se ha convertido en un icono navideño casi imprescindible en los hogares de nuestro país. La elección, entre natural o artificial, dependerá de las necesidades y prioridades de cada familia, ya que cada opción, como hemos visto, tiene sus pros y sus contras. Un apunte: si tienes niños y mascotas, debes saber que las variedades que se emplean como árbol de Navidad, que suelen ser la pícea y abies, no son tóxicas ni para las personas ni tampoco para las mascotas, siendo totalmente seguras.

 

 

Fuente: ElMueble.com